The Cure en Bs. As. (12-04-2013)

La invasión llegó - Restaurar Sistema

RESEÑA
The Cure en Argentina: crónica de un show ansiado (12-04-2013)

Foto de portada: Sofía Lozano

Comenzaré diciendo que es difícil escribir esta reseña: soy muy fan de The Cure. Por eso, la responsabilidad de redactar estas líneas acerca del recital del viernes pasado y tratar de ser objetivo ni siquiera la tomo en serio. 

Ahora sí, hecha la aclaración, vamos punto por punto: The Cure hizo magia en la fría noche de River Plate y saldó con su público una deuda de 26 años, que es la cantidad de tiempo que no anduvo por estas tierras, luego de sus accidentados shows de 1987 a los cuales no nos vamos a referir por cuestiones de espacio, pero que pueden rastrear fácilmente por la web.

Todavía con luz solar, en primer lugar subió al escenario Di Giovannis y, ya entrada la noche, Utopians. El plato fuerte vendría un rato después.

A las 21.20 arrancó The Cure. El primero en acomodarse fue Jason Cooper en la batería, luego fueron apareciendo Roger O'Donnell en teclados y el resto de los miembros. Sin ningún aspamento y con poca teatralidad, salieron a escena rápidamente para acomodarse en sus puestos: Reeves Gabrels -guitarra-, Simon Gallup -bajo- y el gran Robert Smith, líder natural del grupo, quien se acomodó frente al micrófono y, guitarra en mano, comenzó a mirar al público lentamente, escaneándolo, mientras sonaban las primeras notas de Plainsong, canción con la que abre el disco Disintegration de 1989, delante de un fondo negro con estrellas blancas. 

Primer momento épico de la noche, con el señor Smith mirándonos y mirando también más allá. Hacia adentro nuestro y nosotros dentro de él.

Ante más de 40.000 personas -la mitad llegada sobre la hora del show- que no podía dejar de gritar y llorar, desplegaron luego la hermosa balada Pictures of You. Y sí, había lágrimas que caían por varias mejillas, algunas de rostros muy adultos ya, porque fue un sueño cumplido tener a esas figuras enfrente, tocando en vivo esas canciones que nunca imaginamos disfrutar en un estadio, en directo. 

Robert y sus muchachos estaban un tanto serios al principio, muy ingleses también y, porqué no, muy dentro de sus personajes. El frontman mostró sus primeros "bailes risueños" y teatrales recién en Lullaby, donde jugó a moverse como una gran araña y luego, con el correr de los temas, no pudo más que sonreír ante tanto cariño, griterío y movimiento de la gente. 

Muy local el público, aunque también con mucha presencia extranjera en el campo, y varios famosos entre la multitud, como Zeta Bosio -bajista de Soda Stéreo- o Walas, líder de Massacre. Un público bien argento que coreaba los riffs de guitarra y algunos acordes de teclado, provocando miradas sorprendidas y contentas del cantante y una incredulidad increíble en Gabrels.

El sonido fue fluyendo, de confuso a bueno y luego a muy bueno. Los primeros temas mostraron algunos desajustes, sobre todo en la voz y en las guitarras, que fueron rápidamente subsanados. En el encore, también hubieron problemas con el teclado, que fueron corregidos con agilidad. El resto del show, excelente. Un sonido importante, en el cual se nota una gran inversión, con muchos amplificadores valvulares bien ochentosos, una batería de muchos cuerpos que contaba también con parches de percusión electrónica y muchos pedales para las guitarras y el bajo, todo conformando esa singularidad que tiene la paleta sonora de The Cure. 

La banda desplegó el sonido que sus fanáticos esperaban o incluso mejor (detalle para tener en cuenta, desde la platea alta no recibieron un buen sonido. No sabemos si es por la prohibición a los altos decibeles que rige desde hace un tiempo en la Ciudad de Buenos Aires o bien por el viento de la noche fría rioplatense. Desde el campo, esta falencia no se notó).

Párrafo aparte para Robert Smith, de 53 años, con una edad que se le nota desde lo físico y un vientre que lo transforma más en una caricatura graciosa de Tim Burton que en el icono dark que es. Así y todo, Robert en escena hace que olvidemos todo esto, sexy en sus blancas patillas, las chicas le gritaban constantemente "I Love You!" y nadie se reía de tamaña declaración. Sus ojos, su mirada penetrante perdida en el espacio, su hermosa teatralidad, sus sonrisas y sus escasas pero directas palabras al público, lo convirtieron en ese personaje entrañable que todos los fans queríamos ver. Su voz es increíble. Tres horas y media, cuarenta temas después, cerró la noche con Killing an Arab, clásico del primer disco de la banda, y sus cuerdas vocales estaban intactas, como en el disco original, como en el primer tema de la noche, demostrando lo joven que está su garganta, más allá de algunos temas en los cuales la afinación había sido más baja, seguramente en forma intencional. 100 % impecable también su rol como guitarrista, sorprendiendo a más de uno que no sabía que Robert podía empuñar una eléctrica o una acústica sin miedo (recomendamos buscar en YouTube videos de principios de los '80 y también van a descubrirlo como un gran bajista).

En tres horas y media, la banda desplegó una catarata de hits infalible, siendo puntos altos de la noche Inbetween Days, Just Like Heaven, Friday I'm in Love y Boys Don't Cry, entre otros. 

Pero también brindaron un bloque de temas compacto y oscuro, experimental, volado y soñado, acompañado por una sucesión de imágenes oníricas desde las pantallas que nos hacían sentir en un paisaje extraño, hipnótico y paranormal. Algunos de los temas de este bloque introvertido fueron A Forest -no podemos dejar de mencionar al gigantesco Simon Gallup, con look rockabilly-punk, inequívoco en su activo bajo ochentoso-, Charlotte Sometimes o If Only Tonight we Could Sleep

A Gallup, de casi 53 años, no se le nota tanto el paso del tiempo como al cantante y su aire juvenil se completa con la asombrosa pasión y elegancia con que ejecuta su instrumento. La química con el líder de la banda se nota a primera vista, más allá de las peleas que han tenido en varias ocasiones y que, al parecer, han quedado como rencillas adolescentes de estrellas de rock. Hoy ya veteranos, evidencian una gran complicidad y un entendimiento natural en sus gestos escénicos. El bajo es un instrumento fundamental en The Cure y Simon es quien mejor lo ha ejecutado en la historia de la banda. Sin Simon y Robert, hoy por hoy sería difícil que The Cure suene tan... The Cure.

"Sorry it took so fucking long", lanzó Robert luego de 3 horas y 15 minutos de concierto, a las 0:40 del ya sábado 13 de abril. Y el final fue una fiesta: en los últimos diez temas se concentraron éxitos como The Lovecats, Close to Me, Why can't I be you? y Let's go to Bed, que no dejaron a nadie sin bailar y seguramente le aumentaron alguna décima a la fría sensación térmica de la noche. 

El cierre, fue con dos gemas de su primera época, como 10:15 Saturday Night y la mencionada Killing an Arab, que marcaron el final y el pogo más salvaje de la noche, emulando a los viejos recitales punks de hace 30 años, con mucha gente mayor de 50 que seguramente había estado en alguno de esos recitales de los ’80. 

El final vino con promesa de parte de Robert, quien agitando su índice y con cara de tía pícara dijo "See you again", para luego volver a su vestuario saboreando un gigantesco vaso de jugo de naranja exprimida, la bebida que ingirió durante todo el concierto.

* Setlist:
Plainsong / Pictures of You / Lullaby / High / The End of the World / Lovesong / Push / In Between Days / Just Like Heaven / From the Edge of the Deep Green Sea / Sleep When I’m Dead / Play for Today / A Forest / Primary / Bananafishbones / Charlotte Sometimes / The Walk / Mint Car / Friday I’m in Love / Doing the Unstuck / Trust / Want / Fascination Street / The Hungry Ghost / Wrong Number / One Hundred Years / Disintegration

* Encore 1:
The Kiss / If Only Tonight We Could Sleep / Fight

* Encore 2:
Dressing Up / The Lovecats / The Caterpillar / Close to Me / Hot Hot Hot!!! / Let’s Go to Bed / Why Can’t I Be You? / Boys Don’t Cry / 10:15 Saturday Night / Killing an Arab

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Nota del autor:

Esta columna fue publicada el 16 de abril de 2013 en el portal Shinobi News.

Se puede acceder a la web desde este link: http://shinobinews.com/